Mariel Ocampo y los secretos detrás de Frida en Valentina Valiente: “No voy a ser una villana acartonada”
Mariel Ocampo se confiesa y revela su historia desde la gimnasia hasta su regreso a la actuación con Valentina Valiente.
Mariel Ocampo, quien interpreta a Frida en Valentina Valiente, abre su historia personal y profesional en una entrevista honesta. Desde su infancia como deportista hasta su consolidación como actriz, la artista reflexiona sobre los momentos que marcaron su vida, sus pausas, reinvenciones y el valor de la disciplina.
¿Cómo era la Mariella pequeña? ¿Soñaba con la actuación?
Mariella pequeña era deportista, gimnasta. Me gustaba bailar, hacer coreografías, volar por el aire. Eso me alegraba la vida. Entrené en la federación, representé al Perú. Mi infancia fue entrenar en un gimnasio, y eso me dio disciplina y me ayudó a buscar mis sueños.
¿Cómo llegó el deporte a tu vida?
De casualidad. Había un gimnasio cerca de la casa de mis abuelos y mi mamá decidió meterme a gimnasia acrobática. Resultó que era buena. Luego me mudé, entré a entrenar al Regatas y me seleccionaron para el equipo Perú. Desde los cinco o seis hasta los doce o trece años, mi vida fue el gimnasio.
¿Qué significó el deporte en tu vida?
Me salvó. Me dio otra forma de pensar. Si me caigo, me levanto. No me clavo en los problemas porque sé que voy a salir. Me ayudó a ser organizada, a no tomar alcohol, a ver la vida más simple. Los que hemos sido deportistas sabemos que eso te aterriza.
A los 14 años empezaste como modelo, ¿cómo fue ese acercamiento?
Fue acompañando a mis primas a un desfile. El coreógrafo me vio y me invitó a otro. Yo era muy chica y estaba con modelos grandes. Una cosa llevó a la otra. Yo siento que estaba destinada a esto, pero no lo busqué. La actuación me encontró.
¿Cómo fueron tus inicios como actriz?
Fue como un juego. Yo ya me había ido de mi casa a los 17 años, tuve que madurar rápido. Trataba de divertirme y organizarme. Conocí a un jefe de casting, entré a un taller y ahí me enamoré. Empecé a trabajar en novelas y entendí que eso era lo que quería hacer.
¿Ese fue el momento en que decidiste dedicarte a la actuación?
Sí. Ya tenía una carrera sólida como modelo, ganaba bien, pero no me llenaba. Actuar sí me hacía feliz. Era un reto constante, siempre quería aprender más.
¿Alguna vez pensaste en dejar la actuación?
La dejé ocho años. Me fui a vivir a México por el trabajo de mi esposo, fui mamá y me dediqué a mi hija. Luego, antes de la pandemia, decidí volver. Pasé por depresión, no sabía lo que era. Fue porque dejé de trabajar. Ahí entendí que el trabajo me hace bien.
¿Cómo fue empezar de cero en otro país?
Difícil, pero la vida es un viaje. No puedes llenarte de frustración. En pandemia me reinventé: cocinaba, vendía comida. Uno tiene que reinventarse siempre. No me quedo sentada esperando que me llamen, yo busco, hago, intento.
¿Qué te aportó tu formación actoral?
Todo. Es una jungla. Yo venía sintiéndome exitosa y ahí entendí que no eres nadie y tienes que empezar de nuevo. Eso te forma.
Has trabajado en producciones internacionales, ¿cómo fue esa experiencia?
Increíble. Estuve en varias novelas y proyectos importantes. Me siento feliz y agradecida. Estar en mi país ahora también es especial. El cariño de la gente es lo más importante.
¿Cómo llega Frida a tu vida?
En un momento inesperado. Estaba activa en México, vine a Perú por otras razones y terminé haciendo casting. Frida me encontró.
¿Qué pensaste al leer el personaje?
Que no iba a ser una villana acartonada. Quise humanizarla. Nadie es completamente bueno o malo. Frida tiene una carga, pero es humana.
¿En qué te inspiraste para construirla?
En mí. (Ríe) Soy igualita.
¿Cómo ha sido trabajar con el elenco?
Increíble. No hay egos, hay mucha unión. Somos como una comunidad, no solo actores, también todo el equipo técnico.
¿Y trabajar con Roberto?
Es lo máximo. Tenemos química, conversamos mucho. Me encanta trabajar con él.
Hay una escena donde le das una cachetada a Alessa Wichtel, ¿cómo fue grabarla?
Se conversó. En México se suele fingir, pero la actriz quiso que fuera real. Se coordinó con el director y salió en una toma.
¿Qué sacrificios hiciste por tu carrera?
Irme del país, enamorarme, poner mi vida personal en segundo plano. Pero todo lo hice con amor.
¿Cómo eres como mamá?
Intensa, amorosa. Me encanta compartir con mi hija, escucharla, acompañarla. Quiero que sea independiente.
¿Cómo equilibras familia y carrera?
Es difícil. Tiene que haber balance. Con mi esposo nos apoyamos mutuamente según quién esté trabajando.
¿Qué haces en tu tiempo libre?
Ir a la playa, caminar, pensar, comer, escuchar música. Me gusta mi espacio, mi tranquilidad.
Si pudieras darle un consejo a tu yo del pasado, ¿qué le dirías?
Que el miedo es una enfermedad y que no tema.
